Confío en todo lo que pensaba que era, en todo lo que pensaba que a mí me describía. Me siento segura con respecto a mi futuro, tengo certezas, certezas de todo... de mis amistades, de mi estudio, de mi hermosa familia imperfecta… llega un momento en el que todo me parece importante y todos me parecen coherentes… quiero ver mas allá, separarme de mi y verme de afuera, y cuando lo que veo me gusta, es lo que espero, vuelvo.
Soy una persona con el carácter y el autoestima bastante altos como para que alguien me pueda pisotear, y si a cualquier persona se le ocurre intentarlo… pobre, es obvio que va a salir perdiendo… Vuelvo a mirarme y veo que varias personas intentaron pisotearme y que sin darme cuenta, yo no lo permití, no lo dejé, y en ningún punto… disfruté de eso.
1° enfrentamiento con mi realidad actual: no soy para nada masoquista. No sé lo que me hace mal, no sé quien es o qué es lo que me lastima… pero lo corto.
Soy extremadamente insensible, nada me toca, casi nada me hace mal, no lloro y no me desgarro pero no me gusta, porque me siento peor.
Me doy cuenta que si me entrego completamente a la gente, es porque no tengo miedo a que me decepcionen, a la desconfianza, me gusta… supongo que a medida que fueron pasando las personas y el tiempo… quiero, sigo queriendo, y sin resguardos.
Creo que no tengo las ganas, ni la capacidad de amar incondicionalmente a alguien y hacerlo feliz, pero aún así ese alguien está. Y si en otro momento también lo encontré, sus ganas no fueron correspondidas…
También me doy cuenta que tengo ganas hacer miles de cosas y llega el momento y las hago… estudio, y no lo siento una obligación… y de las demás cosas… desde ir al gimnasio o hacer canto y teatro… hago todo… y no me parece, ni siquiera el frío, una excusa suficiente como para quedarme en casa.
( ... al revés. )
No hay comentarios:
Publicar un comentario